Se dispara al doble el precio de la sal para ganado en Ciudad Valles en plena temporada de sequía
- CV Noticias
- hace 17 horas
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En el arranque de la temporada de estiaje, el presidente de la asociación ganadera local, José Dueñas, advirtió que, aunque este año las altas temperaturas han sido menos intensas en comparación con periodos anteriores, los productores deben prepararse para un escenario complicado, marcado por el incremento significativo en los insumos, particularmente la sal para consumo bovino, cuyo precio se ha duplicado.

El dirigente ganadero explicó que, en años anteriores, las olas de calor extremo comenzaban desde febrero o marzo, mientras que en 2026 apenas se han registrado entre siete y diez días de temperaturas elevadas. No obstante, subrayó que esta aparente “tregua” climática no debe generar confianza excesiva, ya que el estiaje sigue siendo un fenómeno recurrente que exige previsión y responsabilidad por parte del sector.
Uno de los principales retos que enfrentan actualmente los productores es el encarecimiento de la sal blanca, un insumo básico en la alimentación del ganado. Detalló que anteriormente un bulto de 50 kilos tenía un costo aproximado de 100 pesos, mientras que recientemente llegó a cotizarse por encima de los 200 pesos. En términos comparativos, hoy en día se pueden encontrar presentaciones de 25 kilos en alrededor de 120 pesos, lo que equivale a unos 250 pesos por 50 kilos, es decir, más del doble de su precio original.
“Los precios sí subieron, prácticamente se duplicaron. Ha empezado a fluir un poco más el producto, pero sigue siendo caro”, señaló.
Aunque no se ha identificado con precisión la causa del desabasto y encarecimiento, el líder ganadero reconoció que han intentado investigar el origen del problema sin obtener conclusiones claras hasta el momento.
Ante este panorama, los productores han comenzado a buscar alternativas, como el uso de sales minerales, que si bien tienen un costo más elevado por kilogramo, resultan más eficientes debido a su alto valor nutricional. Estas permiten cubrir las necesidades del ganado con dosis mucho menores, de entre 25 y 50 gramos por animal, además de aportar minerales esenciales como el fósforo, clave en procesos reproductivos.
Dueñas también destacó que la asociación ganadera está implementando medidas de apoyo para sus socios, como la venta de pacas y melaza a precios accesibles, con el objetivo de mitigar los efectos del estiaje.
Finalmente, hizo un llamado a los productores a adoptar prácticas de ganadería regenerativa, que permitan recuperar los ecosistemas dañados por décadas de explotación intensiva. “Tenemos que devolverle a la naturaleza lo que le hemos quitado y pensar a largo plazo”, concluyó.
La combinación de factores climáticos, aumento en costos y necesidad de transformación productiva coloca al sector ganadero de la región ante un momento clave para su adaptación y resiliencia.




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