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Leticia Merino llama a fortalecer la defensa comunitaria del territorio y frenar la exploración de hidrocarburos

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CV Noticias
hace 1 minuto
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La defensa del territorio debe partir de las propias comunidades y considerar sus formas de vida, necesidades y mecanismos de organización, sostuvo la doctora Leticia Merino Pérez, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante su participación en el Séptimo Foro contra el Fracking, celebrado este sábado en Ciudad Valles.


La especialista, quien cuenta con una amplia trayectoria en el estudio de los bienes comunes, gobernanza ambiental y manejo comunitario de los recursos naturales, cuestionó que algunos programas de manejo territorial se elaboren sin una participación suficiente de las comunidades, pues consideró que esto puede terminar convirtiéndose en una imposición sobre la manera en que deben utilizar y administrar sus propios recursos.


Merino Pérez señaló que uno de los principales desafíos es la presión constante que ejercen los megaproyectos extractivos, además de esquemas de gobernanza centralizada que, desde su perspectiva, pueden limitar los derechos colectivos sobre los territorios.


Durante su exposición también abordó las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación, mecanismo que consideró una alternativa para que propietarios, comunidades y organizaciones puedan destinar voluntariamente parte de sus predios a la conservación.


Sin embargo, advirtió que este instrumento también presenta limitaciones, particularmente por su carácter reversible. Explicó que, ante un cambio de propietario o de gobierno, puede existir la posibilidad de modificar o cancelar las condiciones de conservación, situación que podría abrir nuevamente la puerta a otros usos del suelo.


Entre los problemas que identificó en materia de conservación mencionó la fragmentación territorial, la complejidad burocrática y las deficiencias en materia de vigilancia, factores que, dijo, dificultan la protección efectiva de los ecosistemas.


Principio precautorio, una de sus propuestas


Ante este escenario, la investigadora planteó fortalecer la movilización social y promover cambios que incorporen de manera más contundente el principio precautorio, bajo la premisa de que, cuando exista incertidumbre sobre posibles daños ambientales, la protección de los ecosistemas y de las comunidades debe ocupar un lugar central.


Merino Pérez sostuvo que, bajo este enfoque, no debería recaer exclusivamente en las comunidades la responsabilidad de demostrar que determinada actividad resulta peligrosa para su territorio.


Planteó que sean las empresas y quienes pretendan desarrollar proyectos extractivos quienes acrediten que sus actividades no representan riesgos significativos para el ambiente, el agua y las poblaciones.


La especialista también se pronunció por prohibir la exploración de hidrocarburos mediante fractura hidráulica, no solamente para la extracción de gas, sino también de petróleo, al considerar que esta técnica puede representar riesgos para los territorios y sus recursos naturales.


Comunidades, agua y decisiones sobre el territorio


Otro de los ejes de su exposición fue la necesidad de abordar la defensa ambiental desde una perspectiva integral e intercultural, en la que la información científica esté disponible para las comunidades y pueda ser utilizada en la toma de decisiones.


En ese sentido, llamó a mantener los procesos de organización comunitaria, realizar asambleas y fortalecer mecanismos de autoconsulta y participación, al considerar que las poblaciones deben tener un papel fundamental en las decisiones relacionadas con sus territorios.


También planteó impulsar modelos de gobernanza energética local, incluyendo proyectos de energías renovables de pequeña escala y bajo gestión comunitaria, como una alternativa para reducir la presión asociada a los modelos extractivos de gran escala.


La investigadora destacó además la importancia de acercar la evidencia científica a las comunidades y aprovechar los estudios y conocimientos aportados por especialistas de distintas disciplinas, entre ellos biólogos y geólogos.


Finalmente, llamó a mantener la organización social, fortalecer los procesos comunitarios y, particularmente, incorporar a las nuevas generaciones en la defensa y gestión del territorio.


“Sigamos haciendo los foros, sigamos haciendo las actas de la asamblea”, expresó durante su participación, al insistir en que la protección ambiental requiere comunidades organizadas, información científica y participación colectiva.


La doctora Leticia Merino Pérez mantiene una trayectoria de varias décadas en la investigación de los recursos naturales de propiedad común y pública, la acción colectiva y las prácticas de manejo de los recursos por comunidades rurales. Actualmente forma parte del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y es reconocida como investigadora emérita del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores.

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