La vulcanizadora de Don Raúl: un oficio que se resiste a desaparecer
Con más de dos décadas de experiencia, Don Raúl Landaverde Chávez ha dedicado su vida al oficio de vulcanizador. Sin embargo, reconoce con preocupación que la demanda por este servicio ha disminuido notablemente en los últimos años.

"Cada vez viene menos gente, ya casi no buscan reparar llantas como antes", comentó mientras atendía su pequeño taller a la orilla de la carretera. Don Raúl expresa su inquietud por el futuro, pues ha dedicado toda su vida a este trabajo y no sabe hacer otra cosa.
A pesar de las dificultades, se mantiene firme en su labor, con la esperanza de que el conocimiento de los oficios tradicionales no se pierda del todo. Su historia refleja la realidad de muchos trabajadores que enfrentan los cambios del mercado y la tecnología sin dejar de lado el orgullo por su trabajo.




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