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Incendio forestal en Santo Domingo consume mil 50 hectáreas

  • Foto del escritor: CV  Noticias
    CV Noticias
  • hace 8 horas
  • 2 Min. de lectura

Los incendios forestales en San Luis Potosí, y particularmente en regiones como la Huasteca Potosina, nos recuerdan cada año la fragilidad de nuestros ecosistemas y la responsabilidad compartida que tenemos como sociedad. El incendio registrado en el municipio de Santo Domingo, que afecta preliminarmente más de mil hectáreas, no solo representa una cifra alarmante, sino una pérdida ambiental que impacta la biodiversidad, el suelo, la calidad del aire y la seguridad de las comunidades.


En nuestra región, durante la temporada de calor, las altas temperaturas, la sequía y los vientos fuertes crean condiciones propicias para la propagación del fuego. A esto se suma una realidad productiva importante: la presencia de ingenios azucareros y la práctica de la quema de caña en los campos. Si bien estas actividades forman parte de la dinámica económica del estado, es fundamental que se realicen con estrictas medidas de prevención, como la implementación adecuada de guardarrayas, supervisión constante y avisos oportunos a las autoridades. La prevención no es opcional, es una responsabilidad.


La labor coordinada entre la Coordinación Estatal de Protección Civil, la Conafor, autoridades municipales y voluntarios demuestra que cuando existe organización y compromiso institucional, se puede responder con mayor eficacia ante estas emergencias. Sin embargo, más allá del combate al fuego, el verdadero reto está en evitar que estos siniestros ocurran o que se salgan de control.


Cada incendio deja cicatrices en nuestros bosques, en nuestra fauna y en nuestras comunidades. Por ello, es necesario fortalecer la cultura de la denuncia responsable, reportar de inmediato cualquier conato de incendio y exigir que quienes realizan quemas agrícolas cumplan con las medidas preventivas establecidas. La protección del medio ambiente no recae únicamente en el gobierno, sino en todos: productores, empresarios, autoridades y ciudadanía.


Cuidar nuestros recursos naturales es cuidar nuestro futuro. La Huasteca Potosina es una región rica en vida, agua y biodiversidad; conservarla es un compromiso que debe asumirse con seriedad, especialmente en temporadas donde el riesgo es mayor. La prevención, la conciencia y la corresponsabilidad son las mejores herramientas para evitar que el fuego siga arrebatándonos nuestro patrimonio natural.

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