Día Mundial de las y los Docentes: una profesión que enfrenta nuevos riesgos
Este 5 de octubre se conmemora el Día Mundial de las y los Docentes, una fecha para reconocer a quienes tienen la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones, pero también para poner sobre la mesa las condiciones en las que actualmente realizan su trabajo.

En México hay más de 2.1 millones de maestras y maestros que trabajan en el sistema educativo nacional. En San Luis Potosí son alrededor de 48 mil 600 docentes, responsables de atender a más de 742 mil estudiantes.
Pero detrás de estas cifras existe una realidad que ha cambiado profundamente el ejercicio de la docencia.
Además de las exigencias académicas, la carga administrativa, la necesidad de capacitarse constantemente y las dificultades de infraestructura y conectividad que enfrentan muchas escuelas, hoy los maestros tienen que hacer frente a un problema cada vez más preocupante: la inseguridad y la violencia dentro y alrededor de los planteles educativos.
En distintas partes del país se han registrado agresiones contra docentes, algunas protagonizadas por estudiantes o familiares de alumnos, que han llegado incluso a provocar lesiones graves y, en casos extremos, la muerte de trabajadores de la educación.
Esto coloca sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿quién protege a quienes tienen la responsabilidad de proteger, orientar y educar a nuestros hijos?
El propio magisterio ha demandado mejores condiciones laborales, reducción de cargas administrativas, infraestructura digna, capacitación, mejores salarios y seguridad para poder desarrollar su trabajo.
Pero existe también una responsabilidad que corresponde a las familias.
La escuela no puede cargar sola con la formación de niñas, niños y adolescentes. Cuando se pierde el respeto hacia el maestro, cuando la violencia se normaliza o cuando los padres dejan toda la responsabilidad educativa en manos de la escuela, se rompe una parte fundamental de la comunidad educativa.
Y esto no significa justificar cualquier actuación de un docente. Significa reconocer que el respeto, la autoridad y la seguridad deben existir dentro de las aulas para todos: alumnos, maestros y trabajadores de las escuelas.
Este Día Mundial de las y los Docentes debería ser mucho más que una felicitación.
Debería llevarnos a reflexionar sobre qué tipo de sociedad estamos construyendo y qué condiciones estamos ofreciendo a quienes todos los días tienen la responsabilidad de educar a nuestros hijos.
Porque exigir mejores maestros también implica ofrecerles mejores condiciones para enseñar.
Y ningún docente debería tener que elegir entre cumplir con su vocación o poner en riesgo su propia seguridad




Comentarios