top of page

Con buenas expectativas arranca la Cuaresma para vendedores de pescados y mariscos en Ciudad Valles

Foto del escritor: CV  Noticias
CV Noticias
17 feb
2 min de lectura


Con el inicio de la temporada de Cuaresma, comerciantes de pescados y mariscos en Ciudad Valles esperan un repunte en las ventas, luego de un año que calificaron como complicado y con bajo consumo.


Armando Ahumada López, comerciante del ramo en la zona de los mercados, señaló que a partir de esta semana comienza formalmente el periodo de mayor demanda, por lo que confían en que la tradición de consumir productos del mar impulse la actividad económica.


“Las ventas han estado bajas durante el año, pero ahorita empezando la Cuaresma la gente empieza a consumir más”, explicó.


Indicó que actualmente existe buena entrada de mercancía, lo que incluso podría generar mayor oferta y mantener los precios accesibles para los consumidores.


Precios accesibles


Hasta el momento, no se ha registrado incremento en los costos. Los precios que se manejan son:


Mojarra: entre 75 y 100 pesos el kilo, dependiendo del tamaño.

Filete: desde 80 y 100 pesos, hasta 120 pesos el kilo.


“Hay muy buenos precios ahorita como para que la gente pueda consumir”, destacó.

Sin embargo, advirtió que conforme avance la temporada y se acerquen los días santos, algunos productos podrían encarecerse ligeramente si llega a presentarse escasez, debido a la ley de la oferta y la demanda. No obstante, estimó que los incrementos serían moderados.


Consumo durante toda la semana


El comerciante invitó a la población no solo a consumir pescados y mariscos los jueves y viernes, sino durante toda la semana, al tratarse de alimentos saludables y con alto contenido de proteína.


“Que coman más pescados y mariscos, es lo más sano que puede haber”, expresó.

En cuanto a la conservación, explicó que el pescado o marisco puede mantenerse en refrigeración normal hasta una semana sin perder sabor, y congelado hasta 15 días. Después de ese tiempo, aunque sigue siendo apto para el consumo, puede disminuir su calidad en sabor.


Con buenas expectativas y suficiente abasto, los vendedores locales confían en que la temporada de Cuaresma represente un alivio económico para el sector y una oportunidad para que las familias vallenses accedan a productos frescos a precios competitivos.

Comentarios


bottom of page