Café, tradición que sigue viva en la Huasteca Potosina
En el Día Internacional del Café, la Huasteca Potosina destaca por mantener viva una actividad que durante generaciones ha representado sustento, tradición e identidad para miles de familias.

Este 1 de octubre se conmemora el Día Internacional del Café, una fecha que reconoce la importancia de uno de los productos agrícolas más consumidos en el mundo y el trabajo de quienes participan en toda su cadena productiva.
En San Luis Potosí, hablar de café es hablar principalmente de la Huasteca, donde se concentra prácticamente toda la producción estatal.
De acuerdo con datos agrícolas de 2023, San Luis Potosí registró 16 mil 148 hectáreas de café y una producción de 11 mil 381 toneladas de café cereza, con un valor aproximado de 110 millones de pesos.
La actividad tiene sus principales bastiones en Xilitla, Aquismón y Tamazunchale.
Xilitla encabeza la producción estatal con más de 4 mil 196 toneladas, seguido de Aquismón, con alrededor de 3 mil 327 toneladas, y Tamazunchale, con poco más de 2 mil 588 toneladas. En conjunto, estos tres municipios concentran cerca del 89 por ciento de la producción cafetalera de San Luis Potosí.
Pero detrás de estas cifras existen miles de familias que dependen directa o indirectamente de este cultivo.
La presencia del café en la Huasteca tiene una historia de casi dos siglos. Su introducción y expansión comenzó durante el siglo XIX, favorecida por las condiciones de las zonas serranas, y con el paso del tiempo el cultivo se incorporó a las comunidades campesinas e indígenas, particularmente entre pueblos tének y nahuas.
Sin embargo, la cafeticultura huasteca también ha enfrentado momentos difíciles.
Investigaciones recientes documentan que la superficie destinada al cultivo llegó a superar las 36 mil hectáreas en 1983, mientras que actualmente ronda las 16 mil hectáreas.
La reducción está relacionada con diversos factores, entre ellos el envejecimiento de los cafetales, problemas fitosanitarios como la roya, fenómenos climáticos y dificultades para que los productores obtengan mejores ingresos por su cosecha.
A pesar de ello, el café continúa siendo parte fundamental del paisaje, la economía y la cultura de la Huasteca.
Actualmente se impulsan acciones para renovar cafetales, introducir variedades resistentes y mejorar la calidad del grano, particularmente en municipios como Xilitla y Aquismón.
Por eso, este Día Internacional del Café representa también una oportunidad para reconocer a quienes mantienen viva esta actividad.
Porque en la Huasteca Potosina, el café no solamente se cultiva: forma parte de la historia, del trabajo familiar y de la identidad de sus comunidades.




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